También participamos en actividades con niñas y niños, visitas domiciliarias, controles pediátricos y espacios de educación para pacientes. En las escuelas compartimos charlas sobre infecciones de transmisión sexual, prevención y la importancia de los testeos, y participamos de actividades vinculadas a la salud ambiental y el cuidado del ambiente.
Fueron días de mucho aprendizaje, en los que pudimos compartir conocimientos, escuchar a la comunidad y conocer de cerca otras formas de pensar y hacer salud.”
Cada encuentro dejó aprendizajes, vínculos y experiencias que trascienden las aulas y enriquecen la mirada sobre la salud y el rol de quienes se están formando para cuidar.
Agradecemos a cada sede que recibió a nuestros estudiantes, a sus autoridades, docentes y profesionales de la salud que acompañaron y guiaron cada experiencia.
Y ponemos especialmente en valor a nuestra Universidad Pública, y a los docentes y nodocentes de la Facultad de Medicina que, con compromiso y trabajo cotidiano, hacen posibles estas prácticas y sostienen una formación en territorio, con las comunidades y para las comunidades.
Porque formar profesionales también es aprender a mirar, escuchar y construir salud junto a otros.